ENTREGA DE 146.000 FIRMAS POR PARTE DE LOBO MARLEY EN LA JCYL.

La plataforma Lobo Marley ha entregado este martes 145.000 firmas en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente en apoyo al lobo mientras las organizaciones que integran la Alianza por la Unidad del Campo, UPA y COAG, han llevado las adhesiones de ayuntamientos y Diputación Provincial de Ávila a este edificio de la Junta, donde la Plataforma y ganaderos se han encontrado y han manifestado sus posturas enfrentadas.

Estas organizaciones han acudido a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente minutos antes de las 11.30 horas a entregar sus respectivas reivindicaciones antes de reunirse con el director general del Medio Natural, José Ángel Arranz, encuentro que estaba previsto a esa hora con Lobo Marley, mientras que las organizaciones agroganaderas y según manifestó el departamento de prensa de la propia Junta de CyL, no tenían ninguna cita.

Esta situación ha supuesto que el secretario general de UPA, Julio López, y el presidente de Lobo Marley, Luis Miguel Domínguez, se encontraran a las puertas de la Consejería, donde han hecho patentes sus posiciones enfrentadas con respecto al lobo, su conservación y la situación que genera a los ganaderos.

 

En este marco, antes de la llegada de las organizaciones agrarias, Luis Domínguez ha explicado que Lobo Marley es una mera “correa de transmisión” de las 145.000 firmas recogidas a través de Internet para exigir la protección del lobo y ha aclarado que los “enemigos” no son los ganaderos, de los que aseguran también tener rúbricas, y sin la ganadería es “difícil luchar” a favor del lobo, pero al mismo tiempo ha advertido de que no están dispuestos a aceptar reivindicaciones como las de ‘Ávila zona libre de lobos’ que impulsan UPA y COAG.

A este respecto, el presidente de Lobo Marley —que toma el nombre de un lobo muerto en agosto del año pasado en Picos de Europa, que llevaba un collar de control y al que consideran “mártir”— ha señalado que aunque entienden el dolor de los ganaderos esta cuestión se ha “sobredimensionado” y se utiliza al lobo como “chivo expiatorio” para “sacar” a la Administración “alguna otra cosa”.

 

A su juicio, este tipo de campañas “ocultan” intereses que no pueden aceptar y ha afirmado que el lobo es un cánido que “se busca la vida como puede” cuando se siente “acorralado” y si desapareciera Ávila perdería. Así, ha pedido que se garantice la normativa europea que ha avalado el Tribunal Supremo y que prohíbe la caza del animal al sur del río Duero.

Además, ha incidido en que en esta provincia no hay más de 30 lobos, con cinco grupos familiares, según “datos oficiales” que Domínguez ha asegurado que tiene la Consejería, al tiempo que se ha preguntado cuántos “perros asilvestrados” hay.

 

“Asumir” al lobo.

Luis Miguel Domínguez ha afirmado que también tratan de “tender la mano” a una “ganadería moderna” que acepte “todo su paisaje” porque cree que es una actividad muy importante pero considera que a la vez, “si el lobo asoma por una loma, hay que asumirlo” y ha añadido que si la Administración no es capaz de asumirlo y pagar los daños a los ganaderos debe desaparecer porque no tiene sentido.

Además, ha afirmado que el gasto que provoca el lobo es “mínimo” en el ganado si se compara su labor en favor de la ganadería, ya que acaba también con jabalíes y evita así que se coman cultivos como la remolacha. Domínguez ha añadido que los daños son “puntuales, anecdóticos”, aunque ha afirmado que no quieren “renunciar” al dolor de la familia ganadera que sufre daños en su explotación.

Frente a esta opinión, el secretario general de UPA, Julio López, ha asegurado que la entrega de las mociones de ayuntamientos y la Diputación de Ávila para declarar la provincia “zona libre de lobos” responde a que desde el punto de vista de la ganadería “no se puede soportar la presión” y ha afirmado que “quien quiera lobos, que les alimente”.

Así, ha reclamado, por un lado, indemnizaciones a quienes sufran los daños del cánido y, por otro, que se tomen decisiones en aquellos lugares donde se vea que no es compatible el animal con la actividad agroganadera.

En cuanto a los argumentos de que los daños son pequeños, López ha afirmado que quien mejor conoce esta cuestión son los propios ganaderos y no otros “que viven de otra cosa” y si se quiere ganadería hay que preservar sus intereses. El secretario de UPA, quien ha aclarado que no pretenden hacer “guerra” contra colectivo alguno, ha asegurado que los daños ascienden a ocho millones de euros en los últimos años y ha afirmado que en esta situación “los ganaderos no pueden seguir estando”.

En este marco, ha afirmado que hay ganaderos que apuntan a que algunas zonas donde podría vivir el lobo pueden ser El Pardo y quieren que las administraciones tomen soluciones satisfactorias para todos, ya que su interés no es el de enfrentarse con “ecologistas o ecolojetas” sino defender los intereses de los ganaderos que viven en el medio rural y “mantienen el medio ambiente”.

Además, ha criticado que el Plan de Gestión y Conservación del lobo sólo haya servido para lo segundo, pero no para gestionar y ha advertido de que no se puede poner “entre la espada y la pared” al ganadero.

López, quien ha afirmado que respetan a cualquier organización y sus iniciativas, ha explicado que hay zonas donde lobo y actividad ganadera son “incompatibles” y es la Administración la que tiene que decir cómo gestionar y prevenir los ataques.

 

“Tensa” reunión con Arranz.

Tras declaraciones de las organizaciones, conservacionistas y agrarias, el director general del Medio Natural se ha dirigido a los medios para aclarar que se trata de buscar “un punto de equilibrio” y para ello se trabaja y se ha puesto en marcha el Plan de Gestión y Conservación del Lobo.

Arranz ha explicado que este Plan ha dado “buenos resultados” desde el punto de vista de la conservación independientemente de esta conflictividad, ya que la actual distribución del lobo ibérico en la Comunidad demuestra que hay más presencia que cuando se puso en marcha la iniciativa hace doce años.

Sin embargo, cree que “queda mucho por hacer” y el único problema que hay ahora es el conflicto con el hombre, ya que un “superpredador” como el lobo, capaz de adaptarse a vivir tanto en la meseta como en la motaña, genera estas cuestiones, al tiempo que ha abogado por la ganadería extensiva, “clave” para la conservación en general y una seña de identidad de la Comunidad.

Arranz ha insistido en que hay que tratar de reducir la conflictividad pero al mismo tiempo ha garantizado que la Junta llevará a cabo las políticas necesarias para cumplir con la protección al sur del Duero que marcan las directrices europeas, algo que “no es compatible” con declarar Ávila “zona libre de lobos”.

El director general ha recordado que la Junta siempre está dispuesta a indemnizar “adecuadamente” y trata de que el daño sea “lo menor posible”, pero cuando es inevitable se trata de pagar de forma “rápida y justa” con el modelo que permite la ley.

Durante estas declaraciones, el presidente de Lobo Marley se ha mantenido junto a Arranz, a quien ha preguntado ante los medios sobre sus reivindicaciones y ha tratado de convertir, según el director general, una reunión en “un debate público”, al que se ha mostrado dispuesto si se lo pide, pero no de esa forma, cuando lo que habían solicitado era una reunión.

El director general ha asegurado a Luis Miguel Domínguez que no le van a encontrar en posiciones que “enfrenten” y ha abogado por rebajar la tensión, que se ha hecho patente incluso al inicio de la reunión.