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Parres, ganaderos en rebeldía

La mayor parte del ganado no se moverá de los pastos que se quieren acotar y el Ayuntamiento estudia una votación

15.01.2014 | 01:37

Díaz y Manjón entregan el recurso en el registro del Ayuntamiento parragués.

Díaz y Manjón entregan el recurso en el registro del Ayuntamiento parragués. P. M.

Arriondas, P. MARTÍNEZ.

Los ganaderos parragueses no moverán a sus animales de los pastos comunales que la Junta municipal quiere acotar. Al menos así lo hará la mayoría de los afectados, que además ha firmado un recurso contra la decisión de que esta superficie se cerrase hoy mismo al pasto y no se abriese hasta el 20 de abril. La medida ha quedado paralizada mientras el Ayuntamiento contesta el recurso y el alcalde, Marcos Gutiérrez (PSOE), explicó que no está «cerrado a nada» y sí vela «por el interés general. Si la mayoría de ganaderos está contra el acotamiento tendríamos que mirarlo, convocar una asamblea y someterlo a votación», añadió el regidor. De los 36 ganaderos que echan animales a pastar al monte Cetín y la Cuesta de Parres, 23 (el 64 por ciento) han firmado el recurso que presentaron ayer Francisco Blanco Granda y Ángel Díaz Manjón en el registro municipal.

En los 40 años que lleva Blanco en la profesión «el monte nunca se acotó». Asegura que esta decisión llega motivada por los «intereses personales» de los ganaderos que están en la Junta municipal de pastos, «que sólo suben ganado en verano». Defienden a quien lo necesita todo el año pues, como es su caso, las cabañas rondan el centenar de ejemplares e incluyen razas como la asturiana de la montaña, que Blanco, de Llerandi, nunca mete al establo. Frente a la supuesta necesidad de acotar los pastos aseguran que lo que necesita el monte es «limpieza, quemas controladas y arreglar los bebederos» y no restricciones de tiempo. Con todo, afirman que «el mayor rechazo de los ganaderos no fue hacia el hecho sino hacia las formas» y están dispuestos a acatar un acotamiento decidido por votación en una asamblea de ganaderos.

Esta es precisamente la puerta que abrió el Alcalde, quien explicó que el Ayuntamiento no tiene «ningún capricho» en acotar el monte comunal, sino que «busca el beneficio general». Los ganaderos también piden que se renueve la Junta de Pastos, integrada por profesionales y miembros del equipo de gobierno y que lleva más de una década con los mismos miembros, cuando la ordenanza establece mandatos de dos años. Gutiérrez apuntó que «si no se retrasa mucho la aprobación definitiva de la nueva ordenanza», ahora pendiente del Principado, esperarán a su publicación para renovar la Junta.

Fuente noticia.

Imputados tres funcionarios y más de 30 ganaderos pasiegos por un posible cohecho

Consuelo de la Peña

Ganadería abrió una investigación interna tras las quejas de varios vaqueros, que puso en manos de la Fiscalía, un caso que el Ministerio Público ha remitido al juzgado al observar indicios de delito

Tres funcionarios de la Consejería de Ganadería del Gobierno de Cantabria y más de una treintena de ganaderos de los municipios de Vega de Pas, Luena, San Pedro del Romeral, Corvera de Toranzo y Santiurde de Toranzo han sido citados a declarar en calidad de imputados en relación con el supuesto cobro y entrega de dinero a cambio de favores en la gestión de ayudas y subvenciones públicas, lo que en términos legales se conoce como cohecho.

La citación judicial es consecuencia de la investigación interna promovida por Ganadería, que determinó la apertura de un expediente disciplinario al técnico de la Oficina Comarcal de Extensión Agraria de Ontaneda, Javier Escalona, en marzo de 2013. Esas pesquisas determinaron la posible existencia de un delito de cohecho, al constatar que el funcionario público pudo haber solicitado y, en muchos casos, recibido de los ganaderos de la zona una contraprestación económica por la tramitación de ayudas.

Concluido el expediente, Ganadería puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía Superior de Cantabria, que el pasado mes de noviembre presentó denuncia en el Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 2 de Medio Cudeyo al observar indicios de delito. Semanas después, a finales de diciembre, el juez citó a declarar en calidad de imputados no sólo al técnico bajo sospecha, sino también a los ganaderos que reconocieron haber entregado dinero a Javier Escalona, en el procedimiento administrativo abierto por Ganadería, lo que les haría copartícipes de un cohecho pasivo. Además, el juez ha encausado a otros dos funcionarios, compañeros de oficina del técnico, ya que, teniendo conocimiento de la operativa, no la denunciaron.

El asunto ha alborotado a toda la comarca y trae en jaque a los ganaderos que en unos meses han pasado de denunciantes a imputados. No en vano, el cohecho no es un delito menor y lleva aparejadas penas de prisión. Todos ellos, funcionarios y ganaderos, pasarán por la oficina judicial, asistidos de abogado, entre los meses de enero (día 30), febrero (los días 13, 14, 27 y 28), y el 13 de marzo.

Los rumores sobre las andanzas del técnico de Ontaneda retumbaban en los valles pasiegos, pero ningún ganadero los plasmaba por escrito hasta que en marzo de 2011 un vaquero quebró ese silencio y denunció en la Consejería que Escalona cobraba una especie de ‘iguala’ a los ganaderos por gestionar las subvenciones por el cese anticipado de la actividad. El entonces secretario general de Ganadería, Alejandro Gallo, envió el escrito directamente a la Fiscalía, que el 22 de julio de ese mismo año incoó diligencias. Pero días después archivó el caso al no encontrar irregularidades penales en la conducta del funcionario.

La vía judicial se cerró, pero no por eso cesaron las quejas verbales de los ganaderos. A primeros de 2013, ese malestar llegó de nuevo a oídos de la Consejería en los controles aleatorios que practica para evitar fraudes en las subvenciones. Los ganaderos se lamentaron ante los inspectores del comportamiento del funcionario de Extensión Agraria de Ontaneda. En esta ocasión el descontento no cayó en saco roto. Fuentes oficiales de Ganadería subrayaron ayer a este periódico que el 18 de marzo de 2013 se abrió una investigación interna y un mes después, un expediente interno al funcionario, que fue apartado de sus funciones y enviado a su casa durante los seis meses que duró la tramitación administrativa.

Durante este tiempo se tomó declaración a más de un centenar de personas entre funcionarios, miembros de las Organizaciones de Productores Agrarios (sindicatos ganaderos) y ganaderos de la zona sobre los que existía la sospecha de que habían pagado dinero al técnico por la gestión del cese anticipado de actividad, un trámite que forma parte de sus competencias. Muchos de los productores acudieron a la oficina de Ontaneda a declarar. Allí, unos reconocieron que habían dado dinero a Escalona. Dicen que cobraba 30 euros por hora de asesoramiento. Otros eran testigos de referencia y hablaban de oído. Pero todos se fueron tranquilos a su casa sin albergar la más mínima sospecha de que esas denuncias podían ser, a la larga, su condena.

De denunciante a imputado

Quienes conocen la operativa aseguran que «Escalona no pedía a todos, sabía muy bien con quien lo hacía». Sus víctimas eran los ganaderos menos preparados, los más débiles para medirse en el terreno proceloso de la Administración.

Tampoco los dos compañeros del principal sospechoso imaginaron acabar frente al juez. Fueron especialmente duros en su testimonio durante el trámite administrativo. Aseguraron que los ganaderos protestaban por la actitud abusiva de Escalona, y que les animaron a poner las quejas por escrito. Sus declaraciones fueron tan críticas con el técnico bajo sospecha como aplaudidas por la Consejería de Ganadería, que vio en ellas una prueba indubitada de las irregularidades cometidas. Tal es así que los Servicios Jurídicos del Gobierno han asumido su defensa, una vez que el juez ha determinado su imputación por tener conocimiento de un delito y no denunciarlo.

El 19 de octubre se terminó de armar el expediente, cuya conclusión fue tan concluyente que se envío a la Fiscalía. El Ministerio Fiscal abrió diligencias informativas y vio tan clara la posible comisión de un delito que a finales de noviembre puso el caso bajo la autoridad judicial. La instrucción, que ha recaído sobre el Juzgado Número 2 de Medio Cudeyo, no ha hecho más que empezar, pero ya ha obligado a hacer el ‘paseíllo’ a los tres funcionarios y a un buen número de ganaderos. Fuentes judiciales aseguran que hay más de una treintena de imputados.

El escrito del juzgado ha sembrado la alarma entre los afectados. No entienden cuál es su delito porque se han limitado «a colaborar» con la Consejería para poner al descubierto a un funcionario supuestamente tramposo. El técnico, que siempre ha negado los hechos que se le atribuyen, se ha reincorporado al trabajo en la sede de la Consejería de Ganadería, fuera de la oficina de Ontaneda. La Administración tendrá que esperar a ver qué resuelve la vía judicial antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro laboral.

El escándalo amenaza el pacto PP-PSOE en Vega de Pas

El supuesto cobro de dádivas por parte de un funcionario de Ganadería a los productores de los valles pasiegos amenaza con hacer saltar por los aires la gobernabilidad en el Ayuntamiento de Vega de Pas, uno de los municipios donde más operaba el principal implicado.

En este ayuntamiento se produjo un acuerdo ‘contra natura’ en las pasadas elecciones. Un pacto entre PSOE (dos concejales) y PP (2), frente a los tres ediles que obtuvo el PRC, dio la alcaldía al popular Juan Carlos García. Pero, ahora, la concejala de Ganadería, la socialista Leire Díez, baraja utilizar el caso contra el regidor popular, y no descarta la ruptura del acuerdo de gobernabilidad.

La edil socialista ha tomado partido por los ganaderos y estudia «proceder» contra la Consejería de Ganadería, a la que acusa de haber utilizado a los productores para dar caza a un funcionario supuestamente corrupto, sin advertirles del riesgo de ser encausados por sus testimonios.

En declaraciones a este periódico aseguró que hará valer la mayoría de su partido en la Junta de Gobierno para que el Ayuntamiento se «persone» en la causa y estudie «si cabe proceder penalmente» contra la Consejería de Ganadería.

Es esta actitud frentista de Díez ante el escándalo del cobro de ‘mordida’ a los ganaderos la que augura una crisis de gobierno en el Ayuntamiento. Pero para ello los socialistas de Vega de Pas tendrán que superar la animadversión que profesan al concejal regionalista y exalcalde Víctor Manuel Gómez Arroyo. El puente de unión bien podría ser el actual alcalde de San Pedro del Romeral, el regionalista Pedro Gómez, que comparte con la edil socialista de Vega de Pas sus críticas hacia la actuación de la Consejería en la polémica ganadera.

Ambos participaron el pasado viernes en una reunión en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Vega de Pas con los ganaderos, a los que les alertaron de las consecuencias negativas para ellos de declarar contra el funcionario de Ontaneda. El encuentro fue convocado por la edil socialista, que no informó de su existencia al alcalde Juan Carlos García. A la reunión asistió también el abogado del PSOE Manuel Castro, quien posiblemente asista a los productores afectados en el Juzgado de Medio Cudeyo. Leire Díez aseguró ayer que «el Ayuntamiento prestará asistencia jurídica a los denunciados» porque «muchos ganaderos no tienen dinero para pagarse su defensa».

Piden a la Fiscalía de Medio Ambiente que investigue los fuegos en la comarca

bosque quemado

Ribadesella, P. MARTÍNEZ.

El Observatorio Justicia y Defensa Animal ha solicitado a la Fiscalía de Medio Ambiente que abra diligencias informativas para investigar «el inusitado y elevado número de incendios forestales» de los últimos días.

Lo ha hecho «ante las sospechas de que puedan ser intencionados» y apunta que, en caso de confirmarse, «constituirían hechos delictivos penados con hasta cinco años de cárcel». Señalan que los fuegos se iniciaron «de una forma casi simultánea, y con una gran proximidad entre ellos» y que la mitad están en Cangas de Onís y Piloña.

Fuente noticia.

La ganadería ecológica puede dar de comer al mundo sin perjudicar los ecosistemas, si los ricos bajan sólo un 25% el consumo de productos cárnicos y derivados

agricultura

Es posible producir suficientes calorías sin ocasionar impactos ambientales adversos si la ganadería optase por adoptar prácticas de gestión ecológicas y de bajos insumos a nivel mundial, contrariamente a la hipótesis de que no existen pastizales suficientes para mantener una ganadería extensiva no estabulada . Ello no quita que el consumo de carne, leche y huevos debe disminuir en el mundo

NP SEAE 30/12/13.

Los resultados arrojados por el Modelo SGO sugieren que de continuar las tendencias agropecuarias actuales se registrarán muy probablemente aspectos problemáticos en la mayor parte de los indicadores medioambientales, que socavarán el fundamento mismo de la producción alimentaria. En cambio, si se adopta una producción agropecuaria que hace un uso limitado de piensos concentrados se conseguirá reforzar la sinergia entre disponibilidad de alimentos y salud del ambiente. Estos son los resultados preliminares de un estudio auspiciado por la FAO y el FiBL (Schader et al 2013), en busca de un Modelo de Sostenibilidad y Ganadería Ecológica (SGO).

El estudio tomó los datos de la ganadería y el aprovechamiento de las tierras del período 2005-2009, considerando cinco (5) hipótesis. La primera (1) es la situación se daría en el año 2050 si seguimos por el camino actual, con una ganadería a base de concentrados y ganado estabulado. La segunda (2) es la que se daría si se reduce en un 50 %; la alimentación del ganado con piensos concentrados; la tercera (3), contempla un sistema similar a la hipótesis 2, pero con prohibición completa del uso de piensos concentrados en la alimentación de los animales; la cuarta (4) supone la adopción de la ganadería ecológica, permitiendo los piensos concentrados ecológicos; y la quinta (5), contempla una producción totalmente ecológica y en base a pastos (sin alimentar a los animales con piensos concentrados).

Cerca del 60% de las tierras agrícolas en el mundo está cubierto por pastizales. Dentro del sector agrícola estos desempeñan un papel esencial al mantener la producción de alimentos; los pastizales realizan además funciones ecológicas determinantes tales como la absorción del carbono en el suelo, la conservación de la fertilidad, la biodiversidad y otros servicios ecosistémicos. Una mejor ordenación de pastizales constituye un instrumento poderoso para acrecentar la producción de alimentos, sin poner en peligro los recursos naturales.

Un número siempre mayor de consumidores reconoce la importancia de estas funciones y está dispuesto a pagar precios más altos por alimentos que han sido producidos mediante sistemas agrícolas en los que se que hace uso de pastizales. Gracias a esta evolución del consumo es posible robustecer la viabilidad económica de la producción de leche y carne proveniente de esta forma de ganadería, en comparación con una ganadería que recurre a los piensos concentrados.

Si la producción agropecuaria estuviese basada en los pastizales los impactos medioambientales mundiales podrían mitigarse. Ahora bien, las estrategias de extensión agropecuaria tan solo serían factibles si el consumo de carne en la dieta humana de los países desarrollados llegase a ser mucho menor, y si las dietas de los países en desarrollo, que contienen en la actualidad bajas proporciones de carne, no se terminasen siendo dietas con un menor coeficiente de consumo cárnico del previsto por Alexandratos y Bruinsma (2012). La hipótesis de viabilidad de una ganadería ecológica solo adquiere realidad si el uso de piensos concentrados y la demanda de carne se reducen en todo el mundo. En todas las situaciones hipotéticas favorables al medio ambiente, el consumo de carne, leche y huevos debe disminuir, y las fuentes alternas de obtención de proteínas (p. ej., legumbres, pescado) deben ser estudiadas. Es por eso que en los países industrializados en especial, donde la proporción de carne, leche y huevos consumida es alta, se hace necesario encontrar medidas de política que reorienten la demanda en una dirección más sostenible. Esto sentaría un precedente para lograr unas dietas más sostenibles para la población de ingresos en aumento de los países en desarrollo.

Por esta razón, SEAE está impulsando la campaña de sensibilización “Ganadería ecológica: suma biodiversidad y resta incendios”, para mostrar los beneficios de esta actividad, en 7 comunidades autónomas (Cantabria, Castilla‐La Mancha, Canarias, Cataluña, Extremadura, La Rioja y Comunidad de Madrid) en el marco del proyecto GANAECO de impulso de la ganadería ecoógica del Programa empleaverde, de la Fundación Biodiversidad, cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Más info: www.agroecologia.net/ganaeco

(1)Schader C, A Müller, N El-Hage Scialabba. 2013. La sostenibilidad y la modelización de la ganadería ecológica (Modelo SGO). Repercusiones de la intensificación mundial de la producción ganadera ecológica y de bajos insumos. Resultados preliminares. Dpto Gestión Recursos Naturales y Medio Ambiente. FAO. En http://www.fao.org/fileadmin/templates/nr/sustainability_pathways/docs/SOL-m_es.pdf.

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¿Podemos cambiar el cuento del lobo?

El supuesto aumento en la población del animal revive la tensión entre ganaderos y ecologistas.

No hay datos que avalen una mayor presencia del predador, pero sí planes para elevar los cupos de caza.

En los últimos años han surgido nuevas versiones del cuento de Caperucita en las que el lobo no es el malo, sino la víctima. Sin embargo, la versión clásica, la de la fiera hambrienta y feroz, sigue pesando enormemente en nuestro imaginario y todavía no se ha encontrado la fórmula que nos permita coexistir pacíficamente con esta especie. En España, la gestión del lobo depende de las comunidades autónomas y las políticas son muy dispares. Las tensiones con los ganaderos por los daños en ovejas y vacas están a flor de piel en zonas más problemáticas como Asturias, Cantabria o Castilla y León. Las quejas de ganaderos y cazadores hacen pensar que cada vez hay más lobos; Castilla y León lo ha afirmado recientemente en un documento oficial, pero biólogos o naturalistas no están de acuerdo. En los debates siempre surge la misma pregunta: ¿qué hacemos para convivir con ellos sin ponerlos en peligro, pero también sin que ocasionen daños? La Directiva de Hábitats de la Unión Europea establece una frontera, la del río Duero, para proteger al lobo en España. Al sur se le considera especie de “interés comunitario”, y si hay que matar algún ejemplar debe ser la comunidad autónoma quien lo asuma. La gestión al norte del Duero es muy variable. En Castilla y León, Cantabria o Galicia, por ejemplo, se le considera especie cinegética. En Asturias, no.

Una teoría sugiere que la manada sin macho alfa ataca más a las ovejas

Castilla y León agrupa el 60% del total de lobos, según coinciden varios especialistas. En su último plan de conservación y gestión del lobo, pendiente de aprobación, esta autonomía asegura que la población de lobos está creciendo al sur del Duero, justo en la zona en la que están protegidos. No se dan cifras, pero cita un nuevo censo regional elaborado durante 2012 y 2013 y que se hará público en breve. Sus conclusiones provisionales defienden que su área de distribución ha aumentado un 34% al sur del Duero entre 2007 y 2012, una precisión que escama al ecólogo Antonio Uzal, uno de los autores, con Andrés Ordiz, del primer censo de las poblaciones de lobos a nivel multirregional realizado en España. Su conteo, basado en un trabajo de campo realizado entre 1999 y 2003, se sigue utilizando como referencia sobre la estimación de población de lobos. “Las cosas no han cambiado mucho en los últimos 10 años”, contesta por correo electrónico desde Reino Unido, donde sigue trabajando en conservación de vida salvaje en la Universidad de Nottingham Trent. Entre los problemas que detectaron entonces destaca la alta presión cinegética, la mortalidad por la caza furtiva y la falta de conexión entre otras poblaciones. Castilla y León sirve de conexión de zonas aisladas, por lo que para biólogos y ecologistas resulta clave. Según datos regionales de 2001, hay contabilizadas 149 manadas, unos 1.500 ejemplares. El estudio de Uzal y Ordiz contaba entre 250 y 320 (250 confirmados y otros 70 con indicios) los grupos familiares en toda España.

El plan de Castilla y León, que salió esta Navidad a información pública, establece que será personal autonómico quien controle la especie al sur del Duero, en la franja protegida, y fija un sistema de cupos al norte, donde se considera especie cinegética. Según sus planes, el porcentaje de muertes en la parte norte puede llegar al 18% sobre los lobos estimados, en función de parámetros como que se trate de zonas con grandes daños a la ganadería.

Los cazadores no logran matar tantos ejemplares como se permite

En la anterior versión, de 2008, se establecía un cupo también del 18% para el norte del río Duero, pero en algunas zonas del sur, como en Ávila y Segovia, subía a un 28%. Fue recurrido a los tribunales por Ecologistas en Acción porque permitía la caza del lobo en una zona protegida por normativa comunitaria. Ahora será la propia Administración la que lo controle, sin que en la última versión conste la fórmula.

Los expertos consultados, principalmente biólogos, advierten de que las cifras de lobos que se manejan en cada comunidad pueden estar sobredimensionadas. Realizar un censo sólido requiere esfuerzos proporcionales y mantenidos en el tiempo ya que esta especie se mueve mucho. “Su territorio alcanza los 100 kilómetros cuadrados. En un paseo nocturno pueden recorrer unos 50 kilómetros”, explica Eduardo Palomo, secretario de la asociación Lobo Marley, creada para defender a esta especie.

Los biólogos reivindican la necesidad de hacer un censo nacional que permita adoptar políticas realistas y que evite llegar a una situación irreversible.

“Los estudios genéticos actuales sobre la población de lobos en España y Portugal sugieren que estos animales han estado mucho más cerca de la extinción en tiempos relativamente recientes de lo que inicialmente se consideraba”, aporta Jorge Echegaray, consultor ambiental que trabaja con lobos y coordinador del primer seguimiento no invasivo efectuado en España.
En la actualidad, el lobo ocupa apenas el 25% de su área de distribución original en España. No hay análisis sobre su distribución potencial, pero por sus requerimientos —se mueven en hábitats extensos, necesitan presas silvestres— podrían ocupar una distribución mucho mayor a la actual, aporta. “Solo hay que ver los intentos de colonización en el País Vasco y La Rioja, o la anécdota de su aparición en Madrid”, detalla el especialista.

Los expertos piden un censo global antes de tomar decisiones fallidas

“La Administración debería conocer el tamaño de la población y solo se habla de grupos, a los que se asigna un número bastante elevado de miembros”, añade el biólogo Alberto Fernández Gil, miembro de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL). Fernández es autor de una tesis doctoral, defendida el pasado junio, que concluye que los daños al ganado aumentan cuando se mata a miembros de la manada. El estudio, realizado con datos de Asturias, encuentra relaciones directas y positivas entre el número de muertes y daños en la cabaña ganadera al año siguiente de producirse. Los motivos no están claros, pero se especula con los efectos que se ocasionan en los grupos.

“Aquí la ciencia no vale para nada”, se queja Palomo, de la asociación Lobo Marley. “Si se mata al macho alfa, el más apreciado en cinegética, se acaba con el maestro de la manada, entonces los que quedan no saben, por ejemplo, como entrar a matar un jabalí y se van a la oveja, que se queda quieta”. Entonces se vuelven a encender los ánimos de los ganaderos.
“No hay evidencias de que los controles de población tal y como se están haciendo en España sirvan para rebajar los daños”, defiende el autor de la tesis. “Se utilizan para aliviar los conflictos, se está matando a lo tonto”, opina.

Echegaray, que ha trabajado como investigador del CSIC, incide en que “cualquier actuación de control de ejemplares debería estar supeditada a sesudos análisis de impacto y justificación”. “Es algo a lo que obliga la legislación europea, que dice que el lobo es especie de Interés Comunitario en todo el territorio de los 28 países. España ni siquiera ha definido cuál es ese estado de conservación favorable”, lamenta.

“A la gestión del lobo hay que quitarle pasión”, dicen los ecologistas

Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción, recuerda con un punto de amargura el intento en 2012 del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, para que la Comisión Europea considerara al lobo especie cinegética también al sur del Duero. “Nosotros siempre hemos reivindicado que sea especie protegida”, añade el ecologista.
Uno de los episodios representativos de los odios y pasiones que rodean a esta especie es la reciente muerte de nueve lobos en las afueras del Parque Nacional de Picos de Europa, denunciada el pasado diciembre por la asociación leonesa Gedemol. “Esto no ha sido cazar, ha sido un exterminio”, califica Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo. Los lobos pertenecían a una manada del puerto de San Glorio y se movían dentro del Parque Nacional. “El conjunto no se consideraba conflictivo”, afirma Palomero. En Cantabria no hay un plan de gestión del lobo y se permite cazar un ejemplar por cacería. Cinco asociaciones conservacionistas han reclamado a la comunidad que se aclare esta situación ya que este grupo jugaba un papel “impagable” en el control de ungulados salvajes, especialmente el ciervo, y ayudaban a conservar la biodiversidad del Parque Nacional.

“A la gestión del lobo habría que darle más objetividad y quitarle tanta pasión”, pide Roque Ortega, delegado de Ecologistas en Acción en Soria. Los cambios en Castilla y León, por ejemplo, tratan de adaptar su plan de conservación del lobo, de 2008, a los vaivenes judiciales que ha sufrido tras ser aprobado. Ecologistas en Acción denunció que se pretendía cazar al sur del Duero, donde la normativa europea lo protege, y la COAG recurrió el sistema de compensación de daños a la ganadería.

El turismo lobero genera casi  medio millón de euros al año

Los tribunales dieron la razón a los dos colectivos y ambos estudian ahora el nuevo documento para preparar alegaciones. Luis Oviedo, abogado de la organización ecologista que recurrió el anterior plan de conservación, advierte una tendencia a aumentar los cupos justo en el límite con el sur del Duero, que es donde no se considera especie cinegética. “Más que un plan de conservación del lobo es un plan de cómo cazar al lobo”, subraya.

La memoria explicativa del nuevo plan incluye todos los cupos de caza establecidos entre 2008 y 2012, que han subido de los 100 ejemplares a los 138 por año. Sin embargo, nunca se han alcanzado. En 2012, por ejemplo, estaban autorizadas 138 muertes de las que finalmente solo se produjeron 74.

Las razones de por qué no se han matado todos los lobos permitidos varían en función de a quien se le pregunte. Para las asociaciones conservacionistas es simple: no se matan porque no hay tantos como se dice. Los cazadores se quejan de que la Administración se lo pone muy difícil. “Nos sentimos como un ciudadano en libertad condicional, para salir a cazar hay que avisar a la Guardia Civil, a los agentes forestales… En la provincia de Segovia, por ejemplo, no se quiere ni oír hablar de que se le declare especie cinegética porque nos lo ponen todo realmente complicado”, cuenta Santiago Iturmendi, presidente de la Federación de Cazadores de Castilla y León. Defienden la necesidad de aprovechar el lobo cinegéticamente para evitar daños en vacas y ovejas y evitar desequilibrios en el ecosistema y opinan que los cupos son “bajísimos”, hasta tres veces por debajo de otras especies de caza mayor.

Los predadores equilibran la

presencia de
otras especies

Los ganaderos de Castilla y León ven en el nuevo plan de gestión un reconocimiento a la colonización del lobo en todo el territorio y el asentamiento en zonas donde no estaba hace 100 años. “Costó mucho que la Junta lo reconociera”, comenta Aurelio Pérez, portavoz de COAG. Luchan para que se determinen de una vez los daños que les ocasiona el lobo. “Detrás hay muchas pérdidas, y no solo por ejemplares muertos, sino también dañados”, explica para después añadir el estrés que se le genera a los rebaños, y que hace que afloren enfermedades, que baje la producción de leche o que haya más abortos. “La coexistencia no es posible. Hay que determinar las zonas en las que puede o no puede vivir el lobo y dejar claro cómo se hace el control de la especie”, pide. Entre 2005 y 2012 la Junta ha contabilizado 1,7 millones en pagos por daños del lobo a la ganadería extensiva. Los biólogos inciden en que no se diferencia el daño que hacen los perros salvajes, por lo que el lobo termina cargando con culpas que no le corresponden.

La superpoblación de la que hablan los ganaderos resulta paradójica para los estudiosos de la especie. Andrés Ordiz, con más de 20 años de experiencia estudiando la conservación y la ecología del lobo, participó en el censo de lobos de Castilla y León de 2001 y recuerda que los grandes carnívoros, por definición, han de ser pocos, ya que no puede haber más predadores que presas. “Ningún plan de gestión contempla el papel que tienen en el ecosistema, esa función de controlar especies como jabalíes o ciervos. Matar lobos también tiene consecuencias”, recuerda este investigador que ahora trabaja para diferentes universidades de Escandinavia.

Los ganaderos se enfrentan a las dudas sobre el peso real de esos daños —en Asturias, por ejemplo, se está investigando si se han cometido fraudes en el cobro de las ayudas— y también al hecho de que la gran mayoría recibe subvenciones de la Política Agraria Común, que llevan asociados compromisos como las prácticas sostenibles y respetuosas con la biodiversidad.
En la calle de en medio está el turismo lobero, una actividad que genera casi medio millón de euros anuales al año en la sierra zamorana de La Culebra, considerada epicentro de esta actividad en España, aunque también hay puntos en la cordillera Cantábrica y en Portugal, donde se practica. El biólogo Javier Talegón, fundador de la empresa de ecoturismo Llobu, ve en ella el mejor ejemplo de que el lobo vivo puede ser rentable y que existen fórmulas para convivir en armonía.

El oso se mueve

El oso se mueve
La lista de especies en peligro de extinción en Asturias se completa con el urogallo, pero también las hay que están amenazadas
Parte de la población oriental se ha trasladado a Cantabria, mientras que la occidental permanece estable y más numerosa

El urogallo y el oso pardo cantábrico siguen siendo las especies de fauna asturiana en peligro de extinción pero, mientras el primero sigue manteniendo un paulatino declive en su número de ejemplares, parece que ‘algo se mueve’ en el segundo. Es bien sabido que la población osera está dividida en dos territorios muy diferentes, la subpoblación occidental, que comprende el suroccidente asturiano y las zonas limítrofes de León y Lugo, y la oriental, en los montes de Palencia y Cantabria. La primera de ellas es la que se encuentra más desarrollada, mientras que la segunda solo cuenta con unos 30 osos y el problema añadido de la consanguineidad, pues las pocas crías que se logran mantienen la misma línea genética que sus antecesores.

La buena noticia es que parece que tres madres y media docena de crías se trasladaron el pasado otoño a las montañas de Liébana desde Palencia, según pudieron observar los guardas de la Fundación Oso Pardo. Es un indicio de que la movilidad de la población osera oriental se está moviendo y, quizá un primer paso para que consiga conectar con sus congéneres del occidente. Hay que recordar que hace varios años se pudo constatar que un macho de la subpoblación occidental consiguió atravesar la autopista del Huerna, verdadera frontera para estos animales, y llegó hasta la zona de Caso, pero no avanzó más, por lo que el contacto entre ambas poblaciones no llegó a consumarse.

Lo cierto es que son los animales que viven en los montes asturianos lo que parecen tener un futuro más halagüeño. La población occidental está compuesta por unos 180 ejemplares que se distribuyen por una extensión de 2.800 kilómetros cuadrados. Hay tres núcleos reproductores, pero el más numeroso es el que comprende Cangas del Narcea, Degaña e Ibias. Le seguirían la zona de Somiedo y Belmonte y ya, en menor número, Proaza. La población oriental, por su lado, ocupa unos 2.100 kilómetros cuadrados y sólo tiene una treintena de animales.

En cuanto a la otra especie en peligro de extinción, el urogallo, parece que no se recupera, pues mantiene un paulatino declive en las últimas décadas. Según datos del Programa Life+, en Asturias hay 398 cantaderos inventariados, mientras que el número de machos se calcula, según datos del Principado, en algo más de un centenar, si bien el número total de urogallos puede llegar a los 400.

El Centro de Cría

La esperanza para estas aves está puesta en el Centro de Cría de Sobrescobio, en el Parque Natural de Redes, creado en 2009. Comenzó su andadura con una hembra y un macho procedentes de dos huevos recogidos en Muniellos y León. En 2011, de esta pareja nacieron otros nueve ejemplares, mientras que en 2012 solo sobrevivió un pollo. En las instalaciones también se han introducido dos hembras mansas recogidas en Tarna y León. El mes pasado se trasladaron dos hembras al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, para conseguir un stock genético de futuros reproductores para el programa de cría en cautividad. De momento, en las instalaciones de Rioseco quedan once ejemplares, pero se está estudiando que otros tres urogallos puedan ser trasladados a Castilla y León.

De todas formas, los escasos ejemplares que quedan en libertad tienen que hacer frente a la pérdida de calidad de su hábitat, la incidencia de depredadores como los jabalíes, las molestias por la actividad humana y la baja tasa de natalidad de la especie.

Pero el Catálogo Regional de la Fauna Vertebrada Amenaza de Asturias incluye muchas más especies que las que se encuentran en peligro de extinción. También las hay sensibles a la alteración de su hábitat, vulnerables, de interés especial y singulares. Las primeras son aquellas cuyo hábitat está amenazado, en regresión o muy limitado. Las cuatro especies incluidas en este apartado con el ostrero euroasiático, el pico mediano, el murciélago ratonero grande y el murciélago ratonero mediano.

Las especies vulnerables son las que corren el riesgo de pasar a alguna de las categorías anteriores y se trata del zarapito real, águila real, rana de San Antón, rana común y lamprea. Los animales de interés especial, es decir, las que tienen valor científico, ecológico, cultural o por su singularidad, son el paíño europeo, cormorán moñudo, avión zapador, alimoche, halcón, azor, murciélago de cueva, murciélago de Geoffroy y nutria.

Finalmente, desde el Principado se destacan las especies singulares, lista que conforman el gorrión alpino, pito negro, pico menor, andarríos chico, búho real, lobo, salmón atlántico, liebre de piornal, liebre europea, liebre mediterránea, perdiz pardilla y desmán ibérico.

Para tratar de asegurar el futuro de todas estas especies, la Administración regional ha elaborado sus correspondientes planes de conservación del hábitat, planes de conservación, planes de manejo o, en su defecto, planes de gestión. Eso sí, el oso y el urogallo cuentan con sus propios planes de conservación, donde los estudios genéticos también tienen una capital importancia para su futuro.

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El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se amplía en 1.202 hectáreas

Efe

El Gobierno aprobó el pasado viernes en Consejo de Ministros la ampliación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel en 1.102 hectáreas, con lo que este espacio protegido de la provincia de Ciudad Real ocupará a partir de ahora algo más de 3.000 hectáreas.

Así lo explicó el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en la rueda de prensa posterior al Consejo y ha calificado la decisión de «importante» porque supondrá una mayor protección de las Tablas.

Según el Ejecutivo, la ampliación constituye un «paso fundamental» para lograr la conservación del sistema hídrico completo de las Tablas e «incentiva futuras ampliaciones, hasta lograr una superficie homogénea y óptima para su conservación».

Los terrenos que se suman son propiedad del Organismo Autónomo Parques Nacionales y de la Fundación Biodiversidad, y suponen la inclusión de una pequeña pero excelente representación de un encinar sobre calizas con su correspondiente sotobosque de matorral, tomillar, y pastizal.

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Ecologistas de Fragas do Mandeo compran un bosque de ribera protegido

La entidad de custodia del territorio adquirió 64.535 metros cuadrados de suelo en 2013

redacción | coirós 13.01.2014 | 02:34

Ecologistas de Fragas do Mandeo compran un bosque de ribera protegido

Ecologistas de Fragas do Mandeo compran un bosque de ribera protegido la opinión

La asociación de custodia del territorio Fragas do Mandeo arranca el año con una nueva adquisición de suelo forestal. Se trata de una parcela de 2.216 metros cuadrados de superficie situada en la ribera del río Mandeo, cerca del lugar de Chelo, en Coirós. La finca linda con el río en toda su longitud y forma parte del espacio protegido LIC Betanzos-Mandeo.

Según informa la fundación, la parcela presenta en la parte baja un bosque de ribera bien conservado, compuesto fundamentalmente por alisos y fresnos; ladera arriba dominan los robles. Se trata de una finca que atraviesa la ruta Chelo-Zarzo, que recorren numerosos visitantes. Con su adquisición, la Fundación Fragas do Mandeo pretende garantizar su conservación a perpetuidad. Su compra ha sido posible gracias a las donaciones anónimas, las aportaciones de los socios y lo recaudado a través de mercadillos solidarios por esta asociación sin ánimo de lucro.

La entidad de custodia del territorio Fragas do Mandeo logró adquirir en 2013 una extensión de 64.535 metros cuadrados custodiados, de los que 59.142 son en propiedad y el resto cedidos por sus titulares. Esta ONG dedica este banco de tierras a la conservación de las más de cincuenta especies amenazas que habitan en el área metropolitana coruñesa y a la preservación de los enclaves naturales de una comarca que ha estrenado recientemente el título de Reserva Mundial de la Biosfera.

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Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

Hoy os voy a presentar a otros compañeros del Parque de El Hosquillo. Son mis amigos los lobos, jeje ya sé que suena extraño que una cierva sea amiga del lobo, pero en este parque todos los habitantes nos llevamos genial.

 

 En todo el mundo existen 32 subespecies del lobo, que se pueden englobar en cuatro grupos:
Lobos blancos (tundrarum en Alaska, albus en la región ártica europea)
Lobos rojos (pallipes en las zonas predesérticas de Eurasia)
Lobos grises (pambasileus en Alaska)
Lobos pardos (signatus en la Península Ibérica, lupus en Eurasia).
También existen otras especies dentro del género Canis lupus, que acogen a subespecies menores, en Norteamérica y la India.
El lobo ibérico es la especie de lobo que vive únicamente en la Península Ibérica, es un carnívoro de la familia de los cánidos. Es más pequeño y con un pelaje diferente al lobo que vive en el resto de Europa.
Su forma física es muy característica y reconocida. Un lobo adulto puede tener una longitud de entre 100 y 120 centímetros. Su alzada a la cruz es de entre 60-70 centímetros. Y su peso es entre 28 y 46 Kg, estando la media en torno a los 32 Kg en los machos y en 28 Kg en las hembras.
Las características principales que diferencian el pelaje del lobo ibérico del lobo europeo son las siguientes:
  • Manchas blancas en los belfos, llamadas «bigoteras»
  • Líneas verticales negras o muy oscuras que recorren el frente de sus patas delanteras
  • Marca oscura a lo largo de su cola
  • Mancha oscura alrededor de la cruz, llamada «silla de montar»
 Estas marcas son las que le han valido a la subespecie el nombre de signatus, que significa «signado», es decir, con señales o marcas.
El lobo  está “estrictamente protegido” en Extremadura, Castilla – La Mancha y Andalucía, encontrándose en Sierra Morena (Andalucía) el territorio más meridional de la subespecie ibérica, con graves riesgos de supervivencia futura.
Por el contrario, las poblaciones españolas del norte del Duero son una especie que “pueden ser sometidas a planes de gestión”, y que se traduce en que estas poblaciones pueden ser consideradas como “cinegéticas”. Y por lo tanto pueden ser cazadas.
El lobo es una especie generalista, que habita desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud, aun cuando el histórico enfrentamiento que viene manteniendo con el hombre ha limitado su presencia a territorios donde poder esconderse y de difícil contacto visual.
En el Parque de El Hosquillo hay dos lobos ibéricos, un macho y una hembra. Son adultos y tienen unos 7 años. Viven en una parcela especial, de más de 3 hectáreas, imitando su hábitat natural. Con muchos refugios y zonas de pinar y roca.

Los lobos del Parque son muy asustadizos y difíciles de ver por los visitantes, la única manera de verlos es llegar en el momento de su comida, y entonces es un espectáculo maravilloso.
Son animales que han nacido en cautividad en el parque y descendientes de unos lobos ibéricos que hace muchos años cedió Félix Rodríguez de la Fuente al Parque de El Hosquillo en Cuenca. Provincia dónde por desgracia hace muchos años que el lobo ibérico se considera extinguido.

Asturias registra más de 70 incendios en los diez primeros días de enero

quema pastos

El Principado considera que los incendios no son una mera casualidad

El Principado afirma que los más de setenta incendios producidos en el Oriente en los diez primeros días de este año no solo son intencionados sino que además responden a una trama que trata de provocar el colapso de los servicios de emergencias.

La proximidad entre ellos y que muchos se iniciaran de forma casi simultánea, son algunas de las razones que amparan esta idea, además, casi la mitad se produjeron en dos únicos concejos, Piloña y Cangas de Onís/Cangues d’Onís.

Pese a las críticas vertidas por algún sector sindical y FORO Asturias, desde el Principado consideran que la gestión de los servicios de emergencias durante esta oleada fue acertada.

Además, el gobierno confía en que la implantación de la nueva estrategia del fuego hasta 2.016 contribuya a que episodios como el de estos primeros días del año se queden en una triste anécdota.

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