La cabaña de ovino se reduce un 22% en un lustro.

ovejas vivas

En estos tiempos en los que nada o casi nada se salva, el sector del ovino-caprino tampoco es la excepción. Los datos que manejan desde la Alianza UPA-COAG son reveladores y ponen de manifiesto que en los últimos cinco años, Castilla y León ha perdido un 22% del censo de ovejas, pasando de 4.145.751 animales en el 2008, a los 3.278.539 de 2012.

En palabras de Aurelio Pérez, coordinador regional de COAG en Castilla y León, «este resultado se debe a varias causas y una de ellas es que el sector del ovino de carne atraviesa graves problemas por los bajos precios, especialmente en los lechazos, que es su base principal». Pérez añade que «a esto hay que sumarle los altos costes de producción, y todo ello coincide con el momento de desacoplamiento de las ayudas de la PAC». Desde esta organización agraria sostienen que los precios que se perciben en la actualidad por la leche, los corderos y los cabritos son similares a los que se pagaban hace 30 años, «un detalle muy importante en el que nos tenemos que fijar», según Pérez. Mientras que el precio del pienso se mantiene muy elevado, a pesar del descenso en las cotizaciones de los cereales, apunta, «la carne de la región tiene que competir con las importaciones abusivas» de la carne de cordero.

La reivindicación por parte de Pérez se centra en «recuperar los precios del ovino y ejercer un control sobre las materias primas para que los costes no se disparen al antojo de quienes manejan el mercado ya que el 80% del mercado mundial de los cereales está en manos de cinco empresas». En relación a la PAC, sostiene, «en la reforma hay que potenciar las ayudas dentro de esa parte acoplada a esos sectores ganaderos como el ovino que generaron unos derechos muy altos y que ahora son estas las explotaciones que se van a ver más afectadas por una política dirigida a la hectárea».

Sector estratégico

El sector ovino-caprino tiene un peso muy importante en la región si se tiene en cuenta que Castilla y León representa en el conjunto nacional la segunda comunidad en cuanto a censo de ovejas. Castilla y León produce el 74% del queso nacional, sacrifica el 79% de los lechazos en todo el país y comercializa al año en torno a 312 millones de litros de leche de oveja, con un valor económico superior a los 200 millones de euros.

Aurelio Pérez concluye que la solución para este sector «no es el volumen» y considera necesario «un equilibrio para que se puedan mantener dos modelos de producción: uno más intensivo y otro en el que se mantengan las razas autóctonas».

Castilla y León siempre se ha diferenciado por las denominadas razas castellanas que no compiten en producción de leche con otras como la assaf. «No podemos transformar el sector a una sola raza porque estaríamos colapsando la producción de leche, hay que dar un espacio a las razas autóctonas que, por ejemplo, son las que siempre han demandado los grandes restaurantes», concluye Pérez.

Fuente noticia.