comogenerales líneascincosospechanespañolequilibriopresiÓn enorme»adopción

Blog

Picos de Europa, tierra de lobos.

El número de manadas en el Parque Nacional se ha duplicado y los daños al ganado han alcanzado cifras históricas
08.12.13 – 01:41 –

TERRY BASTERRA |
 
En el parque existen seis manadas de lobos, pero se desconoce el número de ejemplares
«No queremos comisiones, sino que se tomen decisiones», dicen los alcaldes

Si alguna persona pensaba que las movilizaciones llevadas a cabo por los ganaderos del entorno de los Picos de Europa durante los últimos meses contra los ataques del lobo a sus reses se debían a una pataleta, o que estas protestas no se sustentaban con datos reales, estaba equivocado. Al menos eso es lo que dice el informe sobre la situación del lobo en el Parque Nacional de los Picos de Europa. En ese documentos se indica bien a las claras que, por un lado, en los últimos años ha aumentando el número de manadas de este depredador asentadas dentro del espacio protegido y, por otro, que los daños también son mayores, si no tanto en número de cabezas afectadas, sí claramente en el de unidades ganaderas.

Según las cifras recogidas en el informe interno que se trató durante la sesión del Patronato del Parque Nacional celebrada el pasado martes, entre el 1 de enero de este 2013 y el pasado 17 de noviembre el lobo mató dentro de este espacio a 153 reses. 61 fueron ovinos, 27 caprinos, 2 equinos y 63 bovinos. Llama poderosamente la atención esta última cifra dado que en toda la tabla histórica que figura en este informe y que se remonta hasta 1986 nunca el lobo había matado tal cantidad de terneras. Esto hace que, aunque el 2013 no sea el año con más animales muertos por el lobo de los últimos tiempos, sí es el que registra, con 510,5, un mayor número de unidades de ganado menor muertas. Esto se debe a que el ganado mayor y el menor no está igual de considerado, ni tiene el mismo valor, por lo que se entiende una vaca equivale a 6,5 ovejas.

Estas 510,5 unidades de ganado menor fallecidas por la acción del lobo es la cifra más elevada de la década y tan sólo es superada en la serie histórica por los daños que causó el lobo en los Picos en los años 2003 y 2004.

Pero volviendo a la cifras generales de daños también es destacable que cerca del 60% de los animales a los que ha matado el lobo este año dentro del espacio protegido hayan sido en la vertiente asturiana del parque, algo que los alcaldes de los concejos de Amieva o Cangas de Onís consideran que está directamente relacionado con la gestión que se ha hecho desde el Principado de este depredador en el parque. También el hecho de que en Asturias no esté considerada especie cinegética, a diferencia de lo que sucede en Castilla y León o en Cantabria. Precisamente es en Cangas de Onís donde se han producido una mayor cantidad de daños a las terneras. De las 63 que ha matado el lobo 35 se encontraban en los terrenos que el municipio cangués aporta al espacio protegido, otras 15 en Onís, 7 en Amieva y 6 en Cabrales.

En el informe del Parque Nacional también hay un apartado que se refiere al número de manadas de lobos que habitan en los Picos de Europa, aunque en ningún lugar se indica qué número exacto o aproximado de cánidos puede haber en este paraje. En total son seis los grupos familiares confirmados por los técnicos del parque. Suponen el doble de los que había, según el documento, en 2006, mientras que en 1996 sólo había una manada confirmada en el espacio protegido. En el informe también se indica que ‘a priori’ en estas seis manadas existentes en la actualidad constituyen un grupo reproductor ya que se han grabado coros con aullidos en todas ellas que se atribuyen a nuevas crías. De hecho, en el conocido como grupo de la zona de Lagos de Covadonga se ha confirmado esta reproducción ya que se ha capturado un cachorro nacido este año al que se le ha colocado un dispositivo GPS con el que poder hacerle seguimiento con un satélite.

En cuanto a los controles en el interior del parque, este año no se han realizando acatando una decisión judicial. En 2012 y en 2011 se abatieron tres ejemplares cada año, así como en 2009, mientras que en 2010 tan sólo se extrajo un cánido de este paraje. Nada que ver con 7 que se cazaron en 2003 o los 6 de 1999. En el propio informe del parque ser indica que «en los últimos años los controles han sido bajos» y «a más controles menos daños» o, lo que es lo mismo, en aquellos lugares donde no se realizan controles de población del lobo aumentan los daños que causa este depredador. Esta afirmación choca radicalmente con lo que dice una tesis doctoral en la que se apoyaron los jueces para suspender las batidas en este espacio tras ser solicitada esta medida por los grupos conservacionistas. Respecto a los tres últimos lobos abatidos en el parque, los de 2012, según otro informe de esta administración estatal uno de ellos fue cazado el 28 de septiembre en la zona de los Lagos, mientras que a los otros dos se les mató el 21 de agosto en la provincia de Cantabria. No deja de resultar llamativo que Asturias sea la comunidad que concentra la mayor parte de los daños del lobo al ganado dentro del Parque Nacional y en los últimos dos años sólo se haya extraído un cánido, según indican los datos oficiales.

También es cierto que el Principado es el territorio que cuenta con una mayor cantidad de reses que pastan dentro de los Picos de Europa de las tres comunidades autónomas que conformar este paraje protegido. De las 29.399 cabezas de ganado del parque, 15.117 las aportan los pastores asturianos seguidos por los cántabros con 12.848, aunque este último dato, según figura en la documentación del parque, está incompleto por lo que podrían ser aún más las reses cántabras en los Picos. En este documento interno también se afirma que «se está sufriendo un cambio radical en la composición de la cabaña ganadera que accede al parque cada año, pasando de una ganadería extensiva menor (ovino y caprino) a una mayor (bovino y equino) de manera radical y muy rápida en el tiempo». Para el alcalde de Amieva, José Félix Fernández, este cambio tiene un motivo claro. «La cabaña ganadera menor ha ido desapareciendo en los Picos porque el lobo ha acabado con ella y ahora va a por el bovino», sostiene.

Este alcalde fue uno de los que participó en el Patronato del Parque Nacional celebrado el pasado martes en Potes. Allí se acordó crear una comisión de trabajo que se encargará de establecer unos criterios para controlar al lobo dentro del espacio protegido. Sus conclusiones se presentarán en el próximo Pleno de este Patronato que podría no celebrarse hasta bien avanzado el próximo año.

La decisión de crear esta comisión no gustó en absoluto a los alcaldes de los municipios asturianos integrados dentro del parque. En su mayor parte coincidían con la postura de los ganaderos. «No queremos comisiones, queremos que se tomen decisiones» era una de las frases más oídas tanto entre pastores como entre los regidores. «Lo que han propuesto para solucionar el problema del lobo es crear una comisión que sólo va a llevar a más reuniones. He notado inacción por parte de las tres consejerías, de Parques Nacionales y del Ministerio», aseguraba a la salida del Patronato José Manuel Abeledo, alcalde de Onís. «Los ganaderos dicen que ya está bien de tanto organismo», afirmaba José Manuel Fernández, alcalde de Peñamellera Baja, quien añadía que tras aquella sesión salieron con la impresión de que «en la misma proporción en la que crece la población del lobo disminuyen los ganaderos».

«Pensamos que la comisión debe poder tomar decisiones, no sólo ser de estudio, porque entre reunión y reunión el problema se agudiza y la cabaña ganadera está sufriendo unos daños alarmantes. El problema lo tiene el ganadero y la solución se la tiene que dar la Administración. Lo que no puede ser es que vayan aumentando las manadas. Hay que atajar el problema y si se quiere asentar población en los pueblos esto hay que solucionarlo», manifestaba Francisco González, teniente alcalde de Cabrales.

Para el alcalde de Cangas de Onís hay un causante claro de la actual situación. «El problema del lobo se está incrementando por las malas políticas de la Administración del Principado y del PSOE. El no actuar durante años nos ha llevado a las cifras actuales de daños. No se controla al lobo ni se apoya al ganadero en facilitar los usos tradicionales», afirmaba José Manuel González, para quien «la Consejería de Agroganadería debe ser más contundente, dejarse de reuniones y comisiones, y actuar para poner en práctica políticas que favorezcan al ganadero».

Desde Amieva su homólogo, José Félix Fernández, piensa que el hecho de que en Asturias haya más ataques que en las dos comunidades vecinas con las que se comparten los Picos de Europa está relacionado con el hecho de que en Castilla y León el lobo sea especie cinegética. «Los datos son claros. Allí hay menos ataques porque se controla al lobo mientras aquí no se hace nada. La Consejería debe decidir si quiere mantener la ganadería en el parque y tomar medidas serias», concluye.

Fuente noticia.

 

 
Picos de Europa, tierra de lobos

Un ejemplar de lobo adulto fotografiado en libertad. :: E. C.

Picos de Europa, tierra de lobos

 

 
 

 

«Para resolver el conflicto del lobo necesito que ganaderos y ecologistas se escuchen»

«La gestión de la población lobera se utiliza como arma política arrojadiza, y eso es muy irresponsable, porque se le hace un flaco favor a Asturias»

08.12.2013 | 05:20

Fina Álvarez posa fuera de su despacho, en Oviedo.

Fina Álvarez posa fuera de su despacho, en Oviedo. Miki López

 

Oviedo, Miguel L. SERRANO La de Fina Álvarez es una incómoda labor de constantes equilibrios. Como casi todo en política, en realidad. A la directora general de Recursos Naturales del Gobierno de Asturias, Fina le vale como abreviatura de su nombre (María Serafina) y también como adjetivo, porque su tarea requiere delicadeza. Delicadeza para convencer a unos de la importancia de conservar la naturaleza y a otros, de que eso es compatible con el desarrollo y el mantenimiento de las actividades tradicionales. Ahora le quita mucho pensamiento el conflicto del lobo, que enfrenta a ganaderos y conservacionistas, pero abriendo la perspectiva se entiende que se trata sólo de un ejemplo extensible a la pesca, a la caza, al oso, a los parques naturales… Ella, de tono pausado y corte conciliador, se esmera en escuchar a todos y trata de ser justa. Pero la línea, nunca mejor escrito, es muy fina. Y lo sabe.

-¿El conflicto del lobo es lo que más quebraderos de cabeza le trae?

-Probablemente sí. Este problema no es nuevo, pero ahora sí hay mayor conflicto social. Nunca antes ganaderos y conservacionistas llevaron tan al extremo su posición.

-¿Por qué se ha radicalizado tanto todo?

-A esa radicalización no tengo respuesta. Tengo explicación: los conservacionistas piensan que la gestión del lobo no pasa por aprobar un plan que contemple la extracción de ejemplares. Y los ganaderos creen que donde esté su ganadería no puede haber lobos. ¿Dónde tiene que situarse la Administración?

-Usted dirá.

-En la búsqueda de un espacio central en el que existiendo lobos los daños sean mínimos, que no pongan en quiebra su ganadería.

-¿Cómo lo están haciendo?

-En Asturias adoptamos hace tiempo la opción de tener un plan de gestión de la especie. Es de 2002. Ahora lo estamos revisando. Mañana me llegarán las alegaciones presentadas.

-¿Qué novedades hay?

-Lo que más cambia, o lo más significativo, es el método de extracción de los sesenta y seis ejemplares autorizados. Hay una serie de circunstancias extraordinarias en las que permitimos abatir lobos a cazadores o ganaderos. Pero circunstancias extraordinarias.

-¿Por qué este plan no satisface a ninguna de las dos partes?

-Me he reunido con las partes afectadas. Desde el mundo ecologista se entiende como una manera de cazar el lobo sin declararlo especie cinegética.

-¿Y no es así?

-No, porque siguen siendo controles. Y seguimos funcionando con criterios científicos, que son los que nos indican cuántos ejemplares podemos abatir anualmente. Los ganaderos querrían poder dispararlos siempre. Y los conservacionistas, nunca. Es complejo.

-¿Quién tiene la razón?

-Aquí nadie tiene la razón y las dos partes tienen razones. Hay razones en cada uno de los dos extremos. Es necesario un encaje.

-¿Es el equilibrio que más le está costando conseguir?

-Sí (rotundo). Pero es cierto que desde hace poco estoy percibiendo un cambio de actitud por ambas partes. En la Administración estamos convencidos de que la fórmula es el diálogo y el debate.

-¿Sabe que no va a poner de acuerdo a las dos partes?

-Nada va a ser del agrado de todos. No aspiro a ello, tampoco. Aspiro a que el lobo continúe existiendo y a que los ganaderos no tengan tantos daños. Hace días la parte conservacionista propuso dejar a los animales muertos en el monte para que los comieran los lobos y así no tuvieran que ir al ganado. Eso es lo constructivo. Así se avanza. Para resolver el conflicto necesito que ganaderos y ecologistas se escuchen. Y yo, escucharlos a todos. Necesito que los dos asuman que ninguna parte tendrá una posición óptima. Así el espacio de encuentro llegará. Tiraré por este plan, porque, aunque sé que le quita un poco a los conservacionistas y le da un poco más a los ganaderos, no renuncia a los objetivos fundamentales. Que son la conservación de la especie y la continuidad de la ganadería.

-¿Cuántos lobos hay en Asturias?

-Del orden de 30-32 grupos familiares, aunque sería pretencioso dar una cifra concreta.

-¿Cómo se consiguen censar? ¿Qué criterios se utilizan?

-A través de un esfuerzo importante: itinerarios de seguimiento, indicios, excrementos, esperas, escuchas de aullidos, haciendo reclamos… Son métodos científicos.

-¿Qué tamaño de población es el ideal para Asturias?

-No me atrevería a decirlo, ni tampoco creo que nadie se atreva. Es muy importante que, además del censo, veamos dónde hace daño. Es todo muy complejo. Yo no hago la propuesta de control. Son todos criterios científicos.

-¿Se han replanteado convertirla en especie cinegética?

-No, porque donde está así ni hay menos daños ni tampoco se pueden abatir más lobos.

-¿Tiene Asturias un problema de superpoblación de lobos?

-¿Qué es superpoblación? ¿Aquella que produce más daños de los deseables? Entonces, sí. ¿Aquella que el territorio no puede alimentar? Entonces, no. Diría que la población es estable y tiene condiciones favorables de vida. Lo que ocurre es que hay ejemplares que hacen mucho daño.

-¿Los controles rebajan realmente los daños?

-Le doy unos datos: en 2011 tuvimos 2.966 expedientes con un coste de 927.436 euros. En 2012 fueron 2.786 expedientes con un coste de 936.258 euros. Y este año van 2.892 expedientes y 923.511 euros. Este año la cifra es mayor que el año pasado, pero menor que en 2011. Estamos en valores normales.

Fuente noticia.

Los ataques del lobo, provocan pérdidas de más de 400.000 euros en cinco años

2012 fue el peor año, con más de 500 ovejas muertas en casi cien ataques en Salamanca
08.12.13 – 13:07 –
La presencia del lobo se ha convertido en numerosas comarcas en una de las grandes preocupaciones de los ganaderos salmantinos. En un momento más de la crisis que azota el sector, explotaciones de la provincia, y en especial las de la zona norte, ven cómo los ataques de estos animales pueden arruinar los resultados de un año e incluso, combinados con otros problemas, contribuir a poner en serio riesgo su viabilidad de económica.

Según los datos de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en la provincia de Salamanca en los últimos cinco años han muerto cerca de 1.500 cabezas de ganado a manos de ataques oficialmente considerados de lobo, a las que se podrían sumar algunas decenas más incluyendo las que se adscribe en las estadísticas oficiales a los perros asilvestrados.

En líneas generales, las cifras señalan que el 80% de las cabezas muertas corresponden a explotaciones de ovino, mientras que el 20% restante serían cabezas de vacuno.

Un reparto más o menos constante, aunque puede sufrir ligeras variaciones, como en el año 2012. Esa anualidad, la peor de las últimas cinco en la provincia de Salamanca y una de las peores de las que se tiene registro, murieron por los ataques del lobo 646 cabezas de ganado, de las que 555 (el 85%) fueron de ovino.

A partir de estos datos, organizaciones ganaderas como Asaja consideran que las pérdidas sufridas por la cabaña ganadera de la provincia pueden superar los 400.000 euros en estos años, considerando un daño de 230 euros por cada uno de los más de 1.100 ejemplares perdidos de ovino y de 500 euros por los más de 250 de bovino. Datos que, no obstante, tienen el carácter de estimaciones, ya que el cálculo de las pérdidas depende en realidad de muchos factores concretos, como el posible estado de gestación de las cabezas de ovino y el daño a futuro que genera el ataque y, por otra parte, los ganaderos consideran que habría en realidad más ataques de los lobos de los que tiene constancia la administración.

Sin denuncia

El presidente de Asaja Salamanca, Luis Ángel Cabezas, insiste en que «es difícil dar cifras sobre la verdadera dimensión del problema porque hay muchos ganaderos que sufren ataques del lobo y no los denuncian porque tal y como están las cosas saben que no van a sacar nada y que lo único que van a hacer es perder el tiempo».

Un 15% sin denunciar

Aunque la Consejería reconoce que el número de ataques sin denunciar puede rondar el 15%, para el presidente de Asaja la realidad es otra: «En estos últimos años pensamos que la mitad de los ataques se quedan sin denunciar, porque el ganadero sabe que no adelante nada con ello», afirma.

Cabezas explica que uno de los problemas es que para percibir una posible indemnización ante un ataque de lobo, el ganadero debe haber suscrito previamente un seguro de compensación. Una figura que muchos profesionales del campo desestiman porque «nos encontramos que a veces vale más el collar que el galgo», explica gráficamente el presidente de Asaja.

La Opa lleva varios años defendiendo ante la Consejería un cambio radical en la gestión del problema, de manera que el ganadero pudiera recibir de manera rápida la compensación únicamente avalando un certificado veterinario realizado en el lugar del ataque en el que se contemple si el daño ha sido ocasionado de manera irrefutable por el lobo y cuál era el valor de las cabezas perdidas. «De esta forma sí conseguiríamos que se denunciaran el 90% de los ataques y veríamos la verdadera dimensión del problema», señala Cabezas.

Y es que para los ganaderos la realidad es que «partimos de un problema irresoluble que es querer hacer al lobo compatible con la ganadería extensiva, que es lo mismo que querer mezclar agua y aceite y obtener una mezcla homogénea», subraya el presidente provincia de Asaja, quien insiste en que «esa hipotética convivencia es totalmente antinatural y si las administraciones quieren que exista, lo lógico es que asumamos los costes entre todos, no solamente los ganaderos con unas indemnizaciones miserables después de cada ataque».

Crecimiento alarmante

Una situación que, en todo caso, según Asaja se está agravando por «un crecimiento alarmante de la población del lobo, que está llevando a que se vuelvan a ver lobos en sitios de Salamanca donde hace casi medio siglo que no se había vuelto a hablar de este problema».

Municipios como Topas y Valdelosa, al norte de la provincia, son los más afectados cada año por estos ataques, aunque el problema está comenzando a tener un impacto importante en comarcas como la de Vitigudino o más al sur la del Argañán, donde los ganaderos sospechan que podría haberse asentado una manada.

Fuente noticia.

 
 
Los ataques del lobo provocan pérdidas de más de 400.000 euros en cinco años

Un ganadero observa varias obejas muertas por los ataques de los lobos. / Ical

 
 

 

Lobos, ovejas y pastores

07.12.2013 | 02:51

Lobos, ovejas y pastores

Lobos, ovejas y pastores

 

CHANY SEBASTIÁN Aliste tirita de frío bajo la escarcha y carámbanos del amanecer en ríos y cumbres donde la brisa se convierte en biruje que congela cuerpo y alma. El otoño da pasos firmes y seguros hacia su final, al encuentro del invierno. Es ésta época de matanzas, ancestral tradición que muestra y demuestra la simbiosis rural, entre la vida y la muerte, donde el hombre, abastece la despensa para todo el año. Entre tanto sacrificio, doloroso y a la vez necesario, un vecino de Mellanes y su perro Sultán, ha vuelto a demostrar la solidaridad humana del alistano con su medio. En unos tiempos donde se ha puesto de moda defender al lobo olvidando muchos que las ovejas para mantenerlo las pone el pastor, Aliste y los alistanos, y los agentes de Medio Ambiente, demostramos que el hombre y la tierra nos necesitamos, vivimos juntos que no revueltos: es parecido , sí, pero no es igual. Nuestra infancia está repleta de corrales donde las gallinas compartían el trigo con los pardales y mientras se lavaban las tripas de la matanza en los pontones de los ríos Aliste, Frío y Cebal, cuando sus aguas eran aún puras y cristalinas, las pegas (urracas) se encargaban de limpiar el cauce de las carnes sueltas sobre las gargalleras. El lobo, admirado que nunca odiado, respetado más que temido, mataba, muy de vez en cuando una oveja para comer y sobrevivir -es ley de vida-, no como ahora que cuando se le cruzan los cables necesita una y azaga cincuenta.
Resulta chocante que muchos otros, aquellos que se llamaron pioneros y sembraron los ríos de fosas sépticas sin orden ni control y convirtieron los herbicidas en consejo y solución para las malas hierbas abanderen ahora la lucha por la biodiversidad sin entonar el me a culpa, en busca de medallas, ante tanto estropicio propio y ajeno. Saneamos entonces los pueblos, sí, y los trigales, pero sembramos la muerte para fauna y flora. Los aconteceres de nuestras vidas y de nuestros pueblos necesitan de la simbiosis perfecta. El lobo y el pastor, las gallinas y los pardales, los barbos y el pescador como la liebre y se cazador se necesitan: están condenados a entenderse, a ser compañeros de viaje, nunca enemigos. El hombre, la flora y la fauna son los eslabones de oro de la vida rural, imprescindibles para la supervivencia, conjunta y en armonía.

Fuente noticia.

Medio Ambiente financiará adecuadamente al Parque de Guadarrama

Así se ha acordado en la segunda reunión de la Comisión de Coordinación del parque nacional, presidida por el director del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN)

 
Enviado por: ECOticias.com / Red / Agencias, 05/12/2013, 11:54 h | (54) veces leída
 

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente destinará desde el primer trimestre de 2014 hasta finales de 2015 algo más de 5 millones de euros para actuaciones en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

   Así se ha acordado en la segunda reunión de la Comisión de Coordinación del parque nacional, presidida por el director del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN), Basilio Rada, y en la que han participado entre otros el director general de Medio Natural de Castilla y León y el director de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.

   En la reunión se ha estudiado un programa de actuaciones para los próximos tres años destinadas a conservación, restauración y mejora de hábitats, uso público y gestión de visitas. Además, se han analizado los trabajos de apoyo necesarios para elaborar el Plan Rector de Uso y Gestión y de señalización del parque nacional.

Fuente noticia.

La realidad del Parque

05.12.2013 | 01:47

La realidad del Parque

La realidad del Parque

Ramón Díaz Los dirigentes políticos cántabros, asturianos y castellano-leoneses se empeñaban el martes en negar la evidencia, al asegurar que rige el mismo criterio en torno al lobo en todo el parque nacional de los Picos de Europa, independientemente del territorio. La realidad es tozuda: en Castilla y León se cazan lobos dentro del parque; en Cantabria se pueden cazar, pero oficialmente no se cazan, aunque se les puede disparar, «si se ponen a tiro, en las cacerías de venado y jabalí; y en Asturias la especie vive en el limbo, pues ni es cinegética, ni protegida, por lo que no se la puede cazar, pero sí se la puede matar a tiros bajo el eufemismo de «controles poblacionales». Mientras, el Gobierno español anuncia una nueva ley de Parques Nacionales con la que promete «unificar» la gestión y lograr los «mínimos de conservación» perdidos. No es fácil confiar en la palabra de un Gobierno conservador, menos aún cuando habla de medio ambiente (véase el parque nacional, sin ir más lejos). Pero como creer es gratis.

Fuente noticia.

El lobo ha matado más de 271 reses este año en el Caudal

Lobos
Los ganaderos piden la dimisión de la consejera de Agroganadería y critican los retrasos de hasta siete meses en cobrar las indemnizaciones.

La Asociación de Ganaderos afectados por el Llobu (Agall) en la comarca del Caudal denuncia que hay afectados que llevan esperando ya hasta siete meses para que el Principado haga efectivo el abono de las indemnizaciones. La agrupación informa que sufren esta situación tanto ganaderos de los concejos de Mieres como de Lena, Riosa y Morcín. «Son casos que ya están reconocidos como ataques del lobo, pero que Agroganadería no acaba de pagar generando un importante perjuicio», señalaba ayer un portavoz.

Se quejan también de que la Administración regional atribuye sólo un 20% de los ataques a los cánidos, por lo que muchas de las pérdidas son asumidas por los propios ganaderos. En lo que va de año, ya se han contabilizado más de 270 cabezas de ganado perdidas, la mayoría de ellas ovejas. Desde Agall insisten en que el nuevo plan de gestión del lobo, en fase de aprobación por la Consejería de Agroganadería, no da respuesta a ninguno de los planteamientos expuestos por los afectados, «ya que el reconocimiento del daño con derecho a indemnización queda a discreción del guarda, que muchas veces no concreta en el informe la causa de la muerte del animal».

Expansión del lobo

También lanzaron duras críticas contra la titular de Agroganadería a la que acusaron de «burlarse» del sector ganadero. De hecho, han pedido la dimisión de María Jesús Álvarez, «porque lo mejor que puede hacer es irse para su casa».

Y es que los profesionales de la ganadería extensiva de Asturias consideran que el culpable claro de la situación actual de este sector tradicional es la Administración. Para los pastores, «la gran expansión del lobo», en los últimos años, en la región «está propiciada por el serio déficit en la gestión de las administraciones competentes que llevan más de doce años sin revisar a fondo el Plan de Gestión del Lobo». Así lo aseguraron recientemente en Oviedo los convocantes de la manifestación que tuvo lugar el 28 de noviembre, ante la sede la Junta General, a la que los ganaderos acudieron acompañados por sus animales.

Consideran que los espacios protegidos «para fomentar el turismo» son dignos de protección precisamente porque han sido conservados durante años por los ganaderos tradicionales, a quien ahora se les impide gestionar el monte. Por todo ello, las asociaciones convocantes consideran imprescindible «la adopción de medidas inmediatas encaminadas a restablecer el equilibrio en los puertos».

Fácil solución: lobos y matorral, los problemas de Asturias

feria-onis

Otro fin de semana, otro lote de desperdicios en la prensa asturiana, que no es más que la voz del Parlamento al rebotar en la ladera de enfrente. No hay divulgación en esta entrada, no hay ciencia, sólo opinión. Sólo mala leche. Google aportará numerosos resultados para cualquiera de las afirmaciones siguientes:

En Asturias hay algo más de 100.000 desempleados.

En Asturias buena parte de la población vive de pensiones de prejubilación.

En Asturias la Universidad de Oviedo tiene serios problemas de presupuesto para que alumnos y profes no se congelen (la excelencia se sirve fría, al parecer).

En Asturias más de 400 alumnos de enseñanza superior tendrán que devolver cantidades que difícilmente tienen, por endurecimientos retroactivos en condiciones de disfrute de becas.

En Asturias la Administración aprieta en los centros públicos de educación, ajustando al límite de lo legal el personal de los centros. De los lápices ni hablamos.

En Asturias Paraiso Natural la cobertura forestal ronda el 25%, en una región que por localización y geología tuvo algo así como el 90%.

En Asturias la producción ganadera no es competitiva sin subsidios.

En Asturias el problema son los lobos y los matorrales.

Fuente noticia.

Asturias quiere excluir de las ayudas de la PAC a 1.500 ganaderos sin apenas actividad

Castilla y León, en línea con el Principado, propone limitar los fondos europeos a quienes al menos ingresen del campo tanto como reciben en subvenciones

28.11.2013 | 02:10

Un tractor varea manzanos en una pomarada de Tiñana (Siero).

Un tractor varea manzanos en una pomarada de Tiñana (Siero).

Oviedo, María José IGLESIAS

 

A partir de 2015 las nuevas ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC), que dejan en Asturias más de 60 millones de euros al año para 11.002 perceptores, se concederán solamente a quienes cumplan los requisitos de la nueva definición de agricultor activo y actividad agraria que el Ministerio de Agricultura debate con las comunidades autónomas. El Principado quiere circunscribir las subvenciones a quienes puedan constatar una actividad acreditada en el medio rural o contribuyan a generar empleos directos o indirectos en el campo.

En las negociaciones que se llevan a cabo en Madrid para decidir el nuevo reparto de los fondos agrarios, la directora general de Ganadería Rosa Urdiales, ha propuesto acordar una definición que ayude a redistribuir las ayudas de manera más justa, en Asturias y en España. El cambio conllevaría disponer de más dinero para repartir entre quienes, según los nuevos criterios, estarían considerados realmente agricultores y ganaderos. Fuentes del Principado consideran que la premisa para lograr esa reasignación más equilibrada de los fondos sería eliminar del sistema a quienes no mantienen actividad o ya reciben otro tipo de prestaciones por haber alcanzado la edad de jubilación y haberse dado de baja en la actividad agraria.

Las organizaciones agrarias, Asaja, Uca y Coag, reclaman que las los pagos de la PAC sean para agricultores y ganaderos «reales». La afirmación parece una obviedad, pero a juicio de los representantes del sector agrario no lo es. En Asturias, el cinco por ciento de las ayudas (alrededor de 2,8 millones de euros anuales) corresponden a 1.589 personas mayores de 65 años, muchas de las cuales, en teoría están jubiladas o ya no realizan actividades agrícolas pero mantienen la subvención en base a los derechos históricos en los que se fundamenta la PAC desde 2006, relativos a producciones que se remontan a 2002. El rescate de parte de esos fondos, permitiría, por ejemplo, crear un fondo de reserva específico para ayudar a los jóvenes que se incorporan a la actividad agraria.

En España el porcentaje de mayores de 65 años que tienen ayudas de la PAC, se dispara hasta el 40,7 por ciento de las 822.873 personas físicas con subvencios agrarias europeas. Son 33.851 beneficiarios que se llevan 1.112 millones de euros anuales sobre 3.843 millones, casi el 30 por ciento del presupuesto anual de la PAC, que se completa hasta 5.405 millones con las partidas correspondientes a personas jurídicas y sociedades.

La consejera de Agroganadería de Asturias, María Jesús Alvarez, fue la primera en reclamar en Madrid que el dinero agrario beneficie directamente a quienes viven de la actividad, como refleja el documento oficial sobre la PAC elaborado con las organizaciones agrarias. A la postura de Asturias se ha sumado la consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, Silvia Clemente, del PP, quien en otro documento pactado con los sindicatos, defiende limitar los fondos de la PAC a los agricultores y ganaderos que, al menos, equiparen sus ingresos de producción de actividad agraria y ganadera al importe de los pagos directos procedentes de Bruselas. Además de ese nivel de ingresos, el agricultor activo será el que asuma un riesgo empresarial por su trabajo agrario y que cumpla con todas las condiciones legales, de naturaleza jurídica y de Seguridad Social. Clemente matiza que eso no evita que se puedan tener en cuenta situaciones particulares, tales como que sea autónomo, tenga empleados a su cargo o sea «jubilado activo». El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, se muestra receptivo a aceptar una modificación que no ven con buenos ojos otras comunidades grandes superficies de cultivo subvencionables.

La Comisión Europea asegura en los reglamentos de la PAC que el objetivo de ceñir las ayudas a los agricultores activos tiene como objetivo eliminar las lagunas jurídicas que han permitido que un número de beneficiarios reciba ayudas a pesar de que su actividad principal no es la agricultura. La reforma hace más estricta la norma e introduce una nueva lista negativa de actividades profesionales que deben excluirse de los pagos directos. En ella se incluyen aeropuertos, servicios ferroviarios, obras hidráulicas, servicios inmobiliarios y áreas deportivas y de recreo permanentes, salvo que las empresas demuestren una verdadera actividad agraria.

Cambio de régimen

El modelo antiguo

Los criterios en la asignación de las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) vigentes se han basado en las siguientes premisas:

Las subvenciones se han calculado desde el año 2006 en función de la producción media histórica registrada en los años 2000, 2001 y 2002.

No se han establecido límites en los importes de los pagos por beneficiario ni en el tipo de receptores de las ayudas, que perciben incluso empresas que no tienen nada que ver con la actividad agraria.

Las ayudas se cobran mediante «derechos» con un complejo sistema, que resta o suma según el número de peticiones. En Asturias esa fórmula afecta de manera especial al vacuno de carne.

El nuevo mecanismo

Las novedades en el reparto de los fondos entre 2014 y 2020, que en realidad entrarán en vigor en 2015 parten de los puntos citados a continuación:

Las asignaciones de fondos se desvinculan de las producciones históricas y se realizarán por las hectáreas acreditadas.

La distribución de ayudas se realizará por comarcas agrarias. También se establecerá un mínimo de subvención por superficie, el llamado «pago básico».

Los criterios verdes aportarán ayudas complementarias a quienes acrediten una serie de prácticas ambientales.

La figura del agricultor activo pretende evitar que los fondos vayan a quienes no están ligados a la agricultura.

Fuente noticia.

Danone denuncia a una granja navarra por dopaje en sus vacas

vaca lechera
La Guardia Civil halló en la explotación ganadera numerosas hormonas introducidas ilegalmente en el país
Más de un centenar de personas han sido imputadas en el marco de la «Operación Brucela»

Una granja de Navarra, que ha recibido premios de excelencia de la leche, se encuentra entre las investigadas en el marco de la ‘Operación Brucela’, que lleva el Juzgado de Instrucción Número 2 de Lugo sobre el uso de una hormona en vacas para aumentar la producción de leche, prohibida en Europa.

En la explotación navarra se «incautaron» numerosas hormonas, que entraban de forma clandestina en España procedentes de México, lo que ha llevado a que Danone haya emprendido acciones judiciales contra la misma y rescindido el contrato de suministro, según señalaron fuentes de la investigación que advierten que esa granja era uno de los principales proveedores de la firma francesa.

Hace más de un año el Seprona de la Guardia Civil de Lugo inició la investigación, que ha conducido a la imputación de más de cien personas en todo el territorio nacional.

Por parte del sindicato Xóvenes Agricultores, han pedido que se aclare «cuanto antes» lo que ha pasado y el secretario técnico de la organización agraria, Xán Pérez Orozco, ha insistido en que esta hormona, la denominada somatotropina bovina, la «genera el propio organismo de las vacas».

«HABÍA UNA PRESIÓN ENORME»

«Hay que tener en cuenta que en aquel momento, en aquellos meses cuando más se usaba había una presión enorme para los ganaderos por los elevados costes de producción que tenían en los piensos y el bajo precio en la leche, lo que llevó a muchos a intentar aumentar la producción y muchos tampoco sabían lo que suministraban», ha señalado.

Pérez Orozco desconoce el número de explotaciones afectadas, aunque deduce que la «mayor incidencia se produce en las comarcas punteras en producción de leche, como es A Terra Cha (Lugo)».

Veterinarios que trabajan en la Delegación de la Xunta en Lugo aseguran que la hormona en cuestión no reviste peligro para la salud de los humanos, e incluso para la salud de las vacas, aunque otras fuentes admiten que se acelera el proceso vital de los animales.

Fuente noticia.